Con motivo del 40º aniversario de la Constitución Española, el Centro ha querido hacer un guiño a un documento que, por lejano en el tiempo, a veces resulta tan desconocido para el alumnado, inmerso en la era tecnológica. Es por esto por lo que, desde el Departamento de Ciencias Sociales, se ha promovido la aproximación a unos artículos que no son meras líneas en un papel, sino un granito de arena para la tolerancia, el respeto y las ganas de sumar esfuerzos para que nuestro país marche de la mejor manera posible.

Nuestros alumnos y alumnas no habían nacido; tampoco muchos de los docentes que desempeñan su tarea en este Centro. Pero lo que sí concierne a todos, hayan o no hayan vivido la Transición, es la capacidad de dialogar y de confrontar ideas que pueden estar en las antípodas, pero siempre sabiendo escuchar al otro. Por mucho que la crisis económica haya mermado el bienestar de una buena parte de  la población, no debemos perder de vista los grandes objetivos que se fijaron en aquel 1978, tras salir de una larga dictadura y de la ausencia de las libertades individuales.

Así pues, es piedra angular de esta norma de convivencia y organización estatal el respeto, promoción y garantía de los Derechos Humanos. Y es precisamente el pueblo la fuente donde nace y se origina el poder del Estado, quien lo delega en sus representantes. El derecho (y deber) a un trabajo digno, a una vivienda que cubra las necesidades de los ciudadanos, al acceso a una sanidad pública, la libertad de expresión y la no discriminación por raza, sexo o religión son cuestiones latentes que recoge nuestra Constitución.  No está “escrita en mármol”, y por eso es susceptible de adaptación, siempre desde el consenso y la concordia.

El alumnado, acompañado por el profesorado, ha realizado una serie de trabajos y debates en clase, así como el visionado de documentales y lecturas públicas sobre las cuestiones organizativas del Estado y las normas esenciales de convivencia reflejadas en los derechos y deberes de los ciudadanos.

España es un organismo vivo, lleno de ciudadanos con ilusiones, con aspiraciones, con ganas de prosperar y con muchos sueños por cumplir. Nuestros alumnos y alumnas son el futuro, y han de crecer como verdaderos profesionales, críticos, activos, involucrados en el funcionamiento del Estado. Pero, sobre todo, han de ser ciudadanos respetuosos, tolerantes y con la capacidad de ponerse en el lugar del otro a través del diálogo.

Los tiempos cambian, sí; pero la capacidad de soñar en un país libre sigue teniendo la misma magia que hace 40 años…

Gracias a todos los que habéis colaborado en este reconocimiento a la libertad y la tolerancia.

ENLACES DE INTERÉS 

  • Ya con motivo del 25º Aniversario de la Constitución de 1978, el Congreso de los Diputados inauguró un completo portal sobre la Constitución y otros textos históricos. Los alumnos pueden consultar la zona joven: http://narros.congreso.es/constitucion/index.htm.