El pasado 3 de octubre, los alumnos de 2º Bachillerato asistieron en Madrid a la exposición sobre el Holocausto que recoge uno de los capítulos más vergonzosos y espeluznantes -el que más, nos atreveríamos a decir- de la Historia del ser humano. Los profesores de Filosofía (María y Víctor)  y de Historia (Jana), acompañaron en esta experiencia a unos alumnos comprometidos y con una conciencia crítica que se desbordó al finalizar el recorrido por esta exposición (las lágrimas irrumpieron sin control ante semejante espanto).

Casi tres horas de impacto que desaparecieron en el tiempo, ante el horror del que es capaz la sociedad cuando se dan cita el odio, la manipulación, la crisis y necesidad y el deseo de revancha. Para algo sirve la Historia, y en este caso, las imágenes y testimonios reflejaron las consecuencias del odio hacia el diferente, de la intolerancia y la falta de respeto a las ideas divergentes, del menosprecio a la democracia y, sobre todo, a la dignidad humana. Decenas de millones de muertos en la Segunda Guerra Mundial, más de seis millones de judíos aniquilados y convertidos en cenizas que sobrevolaron ciudades desmanteladas, ruinas físicas y morales.

Por eso creemos en un alumnado formado, crítico, respetuoso, tolerante y que sepa dialogar. Un alumnado que tenga como premisa la empatía, y que sepa que siempre hay vías pacíficas para mejorar el mundo, especialmente ahora, que se escuchan los ecos del odio y el rencor en numerosos rincones del planeta, sin ir más lejos, dentro del seno de la propia Europa.