SONETO A MI ABUELO, A MI LELO

 

“Tiempo, ¿qué es el tiempo después de todo?

Si al final de este afanoso camino,

Aún lloran tus fieles felinos

Tu llegada esperando de algún modo.

Si todavía hundidos en lodo,

no crece en tierra la flor de lino.

¿ Por qué ya marchaste al reino divino?

¿Por qué ya giraste el santo recodo?

Bañados en ardiente desconsuelo,

desnuda dejaste a tu sangre en vida;

anclados en un gélido estupor,

no cabe en el alma este inmenso hoyuelo,

mas asumimos tu pronta partida,

sabiendo que fuiste a un lugar mejor”.

Jesús de la Rosa González, 1º AH