El pasado 13 de noviembre de 2015 en París ocurrió un acto de rebeldía que violaba los derechos humanos y en el que se explica claramente un fuerte atentado terrorista en la ciudad.

Al principio fue un suceso en el que no se sabía por qué ni quién lo había producido, pero después de veinticuatro horas se supo que había sido llevado a cabo por el ISIS, un grupo terrorista. El miedo y el terror apoderaron las calles de París, del país y de gran parte del mundo. Nosotros, sus vecinos estábamos aterrorizados por lo sucedido y apenados por los parisinos. Egoísta por nuestra parte, teníamos miedo de lo que pudiese ocurrir en un futuro próximo en nuestro país.

En mi opinión un terrorista no es un ser humano. No entiendo cómo alguien puede hacer eso a otras personas, aquí o en otro lugar del mundo.

Fdo. Julia Losana García   (4º C)

*********

Lo sucedido el pasado mes de Noviembre me parece de los hechos más trágicos y tristes que pueda realizar el ser humano simplemente por una ideología. No todos tenemos  la misma ideología, ni la misma religión, ni la misma cultura… pero ¿y qué tiene eso de malo? ¿Qué sería del mundo si todos pensásemos y fuésemos iguales? Seríamos un mundo de ciegos, porque al ver que otras personas no son como tú, te das cuenta de muchas cosas de diferente manera, de que somos humanos y por esa misma razón nos tenemos que respetar los unos a los otros.

Me parece muy triste que  en pleno siglo XXI, que  se supone que hemos avanzado muchísimo, aún se sigan cometiendo este tipo de actos. Lo peor de todo es que  afecta  a personas y familias (porque después de esto han quedado muchas familias destrozadas, sin ser las mismas) que lo único que hacen es disfrutar del derecho que tienen naturalmente de vivir, ya sea estando en un bar, un concierto,  una terraza o simplemente  dando un paseo en la misma vía.

Estamos hablando del atentado de París, pero ¿y los atentados que reciben los países más pobres casi a diario y las luchas que tienen contra ese tipo de actos? Ellos también  merecen  mención y la misma atención porque no nos damos cuenta de cómo está el mundo  hasta que nos pasa a nosotros mismos o a personas cercanas, pero también hay otros que lo sufren y en peores condiciones incluso podría asegurar.

Deberíamos replantearnos que si tanto nos hacemos llamar humanos no deberíamos  realizar este tipo de tragedias. Alguien humano respeta a los demás  igual que  los demás le respetan a él.  Es una pena que  tengamos el mundo tan patas arriba y que tengamos que reconocer que el peor enemigo del ser humano es él mismo. Esperemos que algún día este temor, odio y muerte que hay en el mundo se reduzca al menor porcentaje posible.

Fdo. Marta Castaño Camacho (4º C)